El tercer espacio favorito del público escondía algunas de las innovaciones más sorprendentes de Casa Decor

«The Listening Bar«, el proyecto de Paccieri Studio para AITEX, fue el tercer espacio más votado por el público de Casa Decor 2026. Concebido como un salón-bar, el espacio encontrábamos algunas de las investigaciones más avanzadas desarrolladas por el instituto tecnológico textil alicantino (materiales, soluciones acústicas, tejidos inteligentes y prototipos) y su aplicación al mundo del interiorismo.
«Desde AITEX me animaron a plantear un espacio que demostrara que la sostenibilidad también puede ser lujo, y que el diseño responsable no está reñido con la estética. Mucha gente asocia lo reciclado con algo de baja gama, poco sofisticado, y aquí queríamos romper precisamente ese prejuicio«, explicaba Mariana Paccieri en una reciente entrevista realizada por la marca.


Una antesala con piezas textiles y soluciones acústicas
El recorrido comenzaba en una antesala donde ya se concentraban varias de las soluciones del proyecto. Una escultura textil realizada en seda natural teñida con colorantes vegetales daba la bienvenida al visitante, y en las paredes, los paneles Honeycombs, fabricados a partir de residuos textiles reciclados, resolvían el acondicionamiento acústico de este primer ambiente. Su trama tipo panal aportaba textura y, al mismo tiempo, mejoraba el comportamiento del espacio.
La pared que quedaba justo frente al acceso al bar se animó con una alfombra mural diseñada por Mariana Paccieri, trabajada como superficie tridimensional mediante inserción controlada de hilos sobre una base textil. Una pieza que funcionaba como elemento decorativo y también como demostración técnica de personalización textil aplicada a la arquitectura.
«Desde el primer día me sorprendió descubrir la magnitud del trabajo de investigación que hay detrás de cada desarrollo. No es solo que AITEX tenga prototipos interesantes, es que cada material cuenta una historia: de reciclaje, de innovación, de esfuerzo por buscar soluciones más responsables«, dice Mariana.

Madera continua y tecnología integrada
Para el proyecto, Mariana también contó con la empresa alemana Schotten & Hansen, responsable de buena parte de las superficies de madera del proyecto. En el caso de la antesala, las paredes se revistieron con paneles de nogal Davos, desarrollados para ofrecer una continuidad visual impecable gracias a un sistema de juntas especialmente diseñado. En el suelo, un pavimento de nogal en formato Short Board y en un color personalizado reforzaba esa sensación de unidad que recorría todo el espacio.
La tecnología también estaba presente en el espacio de la mano de Niessen. Sus mecanismos Alba y Alba Infinity encajaban perfectamente en una propuesta centrada en la sostenibilidad, gracias al elevado porcentaje de materiales reciclables empleados en su fabricación. A ello se sumaba el panel táctil ABB SmartTouch de 10 pulgadas integrado con el sistema domótico ABB-free@home, encargado de gestionar iluminación, climatización y otros elementos técnicos sin alterar la estética del conjunto.

Un techo de espejos
Tanto en la antesala como en la zona principal, los espejos desempeñaban un papel fundamental. El techo espejado ampliaba visualmente las dimensiones del espacio y generaba una sensación casi cinematográfica. Las luces, los reflejos de la madera, las texturas textiles y los movimientos de los visitantes se duplicaban constantemente y reforzaba el carácter inmersivo del proyecto. Un recurso sencillo en apariencia, pero tremendamente eficaz para potenciar la experiencia sensorial que perseguía la arquitecta.

El bar como núcleo del proyecto
Tras atravesar la antesala se accedía a la zona principal del bar. Allí, el mostrador se convertía en uno de los focos de atención gracias a la espectacular encimera de cuarcita firmada por Cupa Stone. Justo detrás aparecía otro de los desarrollos de AITEX: un revestimiento fabricado a partir de residuos textiles reciclados capaz de combinar prestaciones acústicas, circularidad y valor decorativo.
A un lado de la barra, se colocó una pareja de lámparas de pie de Nagami. Esculturales y en dos alturas diferentes, se fabricaron mediante impresión 3D robótica con plástico 100% reciclado.

El panel japonés que conquistó al Jurado
Uno de los elementos más interesantes del espacio era el panel japonés desarrollado por AITEX según un diseño de Mariana Paccieri. A simple vista recordaba a una celosía contemporánea, pero detrás escondía un proceso mucho más complejo. El material se elaboró a partir de residuos textiles reciclados transformados mecánicamente en un laminado ligero, estable y sostenible. Sus líneas limpias ayudaban a estructurar el espacio mientras mejoraban la acústica y reforzaban la sensación de intimidad.
Este producto recibió una Mención de Honor en los Premios Casa Decor 2026 al «Mejor Diseño de Producto Integrado» por combinar innovación, sostenibilidad y capacidad para integrarse en la arquitectura.

Un salón donde hasta el sofá escondía tecnología
Frente a la barra se desplegaba una acogedora zona de estar presidida por un sofá diván, realizado por la empresa Fama, contaba con otro de los sorprendentes desarrollos de AITEX. Su tapizado incorporaba un sistema de bordado electrónico o E-broidery que integraba circuitos conductores directamente en el tejido para ofrecer una superficie capaz de cargar dispositivos móviles sin modificar ni la comodidad ni el aspecto del mueble.
Para completar este ambiente, Mariana colocó un puf, también de Fama, y una mesita de centro, sobre la cual encontrábamos un tablero de ajedrez cuyas piezas –diseñadas expresamente para el proyecto– se fabricaron mediante impresión 3D con tecnología SLA (estereolitografía), empleando resinas fotopolímeras de alta calidad lo que permite un gran nivel de detalle y un recubrimiento final que mejora tanto su resistencia como su apariencia final.
«Estoy convencida de que estos materiales marcarán el futuro del diseño y el interiorismo. No es una tendencia, es una necesidad. Si no empezamos a actuar desde ahora, tanto a nivel individual como empresarial, no sé realmente hacia dónde vamos. El futuro del diseño pasa por entender que el lujo ya no se define únicamente por una piedra exótica o una madera carísima, sino por la capacidad de dar una segunda vida a los materiales y hacerlo con responsabilidad y sensibilidad estética«, afirma la arquitecta.

AITEX en Casa Decor
Aunque esta ha sido la primera vez que AITEX ha contado con un espacio propio en Casa Decor, su presencia en la edición de 2025 ya llamó la atención de profesionales y visitantes. Entonces participó mediante distintas colaboraciones repartidas por el edificio de Sagasta 33. Sus tejidos aparecieron en el espacio de Forma Prima, «Lienzo infinito«, con unas llamativas cabinas textiles realizadas con un lino de residuo cero, fabricado 100% con poliamida, sin necesidad de procesos de corte y confección, y personalizable.


La tecnología desarrollada por el instituto alicantino también pudo verse en el restaurante diseñado por Raúl Martins para Maisons du Monde, donde un revestimiento acústico se transformaba en una gran pieza artística suspendida en la pared, y en el espacio «Ibiza’s Soul«, de U Interior Design para Piedra Ibiza, con un espectacular techo textil iluminado mediante fibras ópticas y LED.

Incluso llegó al Espacio Xaza Outdoor, diseñado por Raquel Chamorro y David Álvaro Maroto, con unos cojines calefactables y los albornoces de la zona de spa de este patio, confeccionados mediante una tecnología innovadora de bordado que genera calor en la superficie.

Paccieri Studio
Arquitecta de formación y fundadora de Paccieri Studio, Mariana Paccieri trabaja entre Madrid y distintos proyectos internacionales.
Su debut en Casa Decor llegó en la edición anterior, cuando junto a Romina Calzi firmó «Grounding«, unos aseos de uso público concebidos como un espacio de pausa dentro del recorrido de Sagasta 33. En esta ocasión, asumió en solitario el diseño de «The Listening Bar«, consolidando una forma de trabajar donde el espacio se plantea desde la experiencia más que desde la representación.
Su intención en este nuevo proyecto pasaba por ir más allá de la observación del espacio y plantearlo desde el uso real, a través de los sentidos. «Quiero que recuerden la esencia del lugar: sonido, texturas, olor, materiales… que puedan tocarlo y vivirlo«, explicaba durante la muestra. Una idea que, vista la acogida de «The Listening Bar» y su posición entre los tres espacios más votados por el público, parece haber conectado de lleno con el visitante.


