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BLOG: LA CASA SE MUEVE

“Lina Bo Bardi: tupí or not tupí”

“Lina Bo Bardi: tupí or not tupí”
21 / 11 / 2018

La Fundación Juan March de Madrid acoge la exposición Lina Bo Bardi, Tupí or not Tupí. Brasil 1946-1992”, la primera en celebrarse en España sobre esta figura imprescindible de la arquitectura del siglo pasado. La muestra incide, no sólo en su faceta como arquitecta, sino también como museógrafa, diseñadora, escritora, activista cultural y gestora de exposiciones.

Lina Bo Bardi, en la Fundación Juan March

Sobre ella…

Lina Bo Bardi nació en Roma, en 1914, ciudad en la que se formó como arquitecta. En Milán, trabajó para el arquitecto Gio Ponti y se convirtió en editora de la Revista Quiaderni di Domus, pero fue en Brasil (país del que más tarde tomaría la nacionalidad) donde desarrolló su carrera profesional tanto en el campo de la arquitectura como en el del diseño industrial y de interiores.

Junto a su esposo, el critico e historiador de arte Pietro Maria Bardi, emigró a Brasil en 1946 (después de la Segunda Guerra Mundial). Allí, en Río de Janeiro quedó fascinada con las construcciones modernistas de arquitectos como Oscar Niemeyer y Lucio Costa.

Posteriormente, debido a una invitación hecha a Pietro para fundar y dirigir el Museo de Arte São Paulo Assis Chateaubriand – MASP, se trasladó a Sao Paulo, donde comenzó a proyectar muchas obras inspiradas en el movimiento moderno y el arte popular brasileño.

Casa de Vidrio
Casa de Vidrio.
MASP
El MASP, Museo de Arte Contemporáneo de Sao Paulo.

En 1950, fundó la revista Hábitat, y en 1951 diseñó su propia residencia, la famosa Casa de Vidrio, en el barrio de Morumbi en Sao Paulo, considerada una de las obras paradigmáticas del racionalismo artístico en Brasil. En 1957 comenzó la construcción de la nueva sede del MASP de la Avenida Paulista, con una envergadura de 70 metros que protegen una plaza interior.

Casa do Chame-Chame
Casa do Chame-Chame.

En 1958, Lina Bo Bardi se mudó a Salvador de Bahía, donde fue invitada a impartir un curso de Arquitectura en la Universidad Ferderal del estado. En esta ciudad, además de desarrollar la vivienda Chame-Chame, puso en marcha el ambicioso proyecto del Museo de Arte de Bahía y más tarde, en 1959, restauró el Solar do Unhão, un conjunto arquitectónico del siglo XVI catalogado como patrimonio histórico en los años 40.

Sus exposiciones, su actividad universitaria, su puesta en marcha del Diario de Noticias de Salvador y su participación en escenografías teatrales, activaron la ciudad de Salvador de Bahía, generándose nuevos programas culturales.

En 1964, Lina Bo Bardi regresó a Sao Paulo. Se produjo el golpe militar contra el presidente Joao Goulart. Como reacción a dicho conflicto, surgió el movimiento cultural “Tropicalista”, que llegaría años más tarde a Río de Janeiro.

SESC Fábrica Pompéia, Sao Paulo. Lina Bo Bardi
SESC Pompéia.
Casa do Benin
Casa do Benin.

En 1977, comenzó otro proyecto colectivo en la ciudad de Sao Paulo, el SESC Pompéia, recuperando una antigua fábrica de barriles y convirtiéndola en un centro mixto de cultura, ocio y deportes. La convivencia entre niños y ancianos, los espacios para teatro y talleres, así como las zonas de recreo y paseo, tuvieron un espacio digno y sofisticado a la vez, en este complejo arquitectónico.

Lina volvió a Salvador de Bahía en 1986 para realizar el Plan de rescate de su centro histórico, Pelourinho, con propuestas pioneras por su integración social, económica y urbana, como la Casa do Benin, en la que recuperó una casa colonial.

Falleció en 1992 en São Paulo. Tenía setenta y siete años y murió en activo.

Lina Bo Bardi. Estudo preliminar. Esculturas practicáveis do Belvedere no Museu Arte Trianon
Lina Bo Bardi. Estudo preliminar. Esculturas practicáveis do Belvedere no Museu Arte Trianon, 1968. © Instituto Lina Bo e P.M. Bardi / Foto: MASP

La exposición “Lina Bo Bardi: tupí or not tupí. Brasil, 1946-1992”

El título de la exposición es una frase que juega con el inglés y con la palabra “Tupí”, que se refiere a a la etnia brasileña de los tupinambas,y procede del “Manifisto antropófago”, escrito en 1928 por Oswald de Andrade, en el que él planteaba la absorción y la reformulación de la cultura europea.

Lina Bo Bardi ejerció en Brasil una “antropofagía” a la inversa: ella, una europea que va a Brasil, se dió cuenta de la riqueza infinita que tenía la cultura brasileña y así se lo acabó presentando a los propios brasileños.

Exposición de Lina Bo Bardi en la Fundación Juan March de Madrid

Lina se entusiasmó pronto con su nuevo país de acogida. Y con un dinamismo multifacético, se sumó a la renovación de las artes en Brasil, trabajando en el mismo eje de las complejas relaciones entre la modernidad y la tradición, la creación de vanguardia y las costumbres populares, la individualidad del artista moderno y el trabajo colectivo del pueblo.

Exposición de Lina Bo Bardi en la Fundación Juan March de Madrid

Exposición de Lina Bo Bardi en la Fundación Juan March de Madrid

Concebida como un viaje por Brasil y su cultura a través de los ojos de Lina Bo Bardi, la exposición “tiene la novedad de presentar un enfoque diferente y ofrecer todas las facetas y disciplinas a las que Lina se dedicó. Ese mundo plural, amplio, abierto al diseño, a la escenografía, al teatro… a tantas cosas que no solo se limitaban a la arquitectura. Su manera de entender la arquitectura era una forma mucho más porosa, global, abierta, expandida”, cuenta María Toledo Gutiérrez, comisaria de esta exposición junto a Mara Sánchez y Manuel Fontán del Junco

Exposición de Lina Bo Bardi en la Fundación Juan March de Madrid

Lina Bo Bardi, una de las arquitectas más importantes de la segunda mitad del siglo XX, se convirtió en una figura imprescindible para entender la cultura y la sociedad brasileña entre los años 40 y los 90.

Para ella, “la arquitectura no eran solo los edificios, sino aquello que sucede después de inauguralos. Siempre dijo que el aruitecto debía ser un personaje humilde, que dejara que la vida sucediera y no imponer ciertas formas de vida”, explica Mara Sánchez Llorens, comisaria invitada y diseñadora del montaje expositivo.

En la muestra, que cuenta con 348 obras entre dibujos, pinturas, fotografías, objetos, esculturas, documentos y piezas de artesanía, las obras de Bo Bardi dialogan con otras de artistas internacionales, pero también populares, anónimos, indígenas.

La Gran Vaca Mecánica
La Gran Vaca Mecánica.

Además, en la Fundación Juan March se ha instalado una réplica de la “Gran Vaca Mecánica” que Lina diseñó para el Museu de Arte de São Paulo en 1988, una especie de contenedor concebido para exponer objetos de artesanía que en Madrid se ha construido con el apoyo de la Bienal Miradas de Mujeres. 

La exposición puede visitarse hasta el 13 de enero en la madrileña Fundación Juan March. Después, pasará a la Fundación Miró, en Barcelona.

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