Material / Telas y Papeles

Inspírate en estas 11 ideas para acertar con las cortinas y los estores de tu casa

03 / 09 / 2026

Espacio PH Collection – Salón-comedor "La vie, chez nous"

Además de regular la entrada de luz, ganar intimidad y vestir las ventanas, las cortinas y los estores tienen un peso decorativo mucho mayor del que solemos concederles. Su color, textura, caída o forma de instalación pueden cambiar por completo la percepción de una estancia. Por eso conviene pensar en ellos desde el principio, junto con la distribución, los muebles y la iluminación, y no dejarlos para el último momento.

Casa Decor 2026 mostró hasta qué punto se han multiplicado las posibilidades. Grandes paños de terciopelo, visillos con detalles artesanales, estores de fibras y diferentes combinaciones de telas y papeles convivieron con cortinas dobles y sistemas motorizados, además de propuestas más clásicas.Una variedad que demuestra que ya no se trata solo de elegir entre cortina o estor, sino de pensar qué necesita cada ventana y qué papel queremos que desempeñe.

Estor y cortinas en el Espacio Sanrafael de Casa Decor 2026
Espacio Sanrafael por Ana Guillem. Fotos: Lupe Clemente y Nacho Uribesalazar

Cortinas con faldones, flecos y mucha textura

En el vestidor «Cuando nadie mira«, las cortinas de Gredecor se adaptaron a las distintas zonas del espacio con dos tratamientos textiles diferentes. En el área del tocador, la confección adquiere un carácter más elaborado: las caídas combinaban un tejido tipo Chanel de aspecto estructurado, con una trama rica en matices que mezcla diferentes hilos y volúmenes, con un faldón en granate. Entre ambas partes, un fleco de fibra natural servía de unión y sumaba una nota artesanal al conjunto. La misma tela granate y los flecos se llevaron a la galería, que queda así completamente integrada en la composición.

Cortinas azules con visillos en el vestidor Sanrafael de Casa Decor 2026
Foto: Lupe Clemente

En la otra zona, las cortinas son lisas y están confeccionadas íntegramente con el mismo tejido azul, de modo que el color y la caída adquieren todo el peso visual.

En ambos casos, las caídas se combinaron con visillos, una fórmula que permite trabajar la ventana en dos niveles: el visillo tamiza la luz y proporciona intimidad durante el día, mientras la cortina aporta cuerpo y permite oscurecer más el ambiente cuando se necesita.

La diferencia entre ambas confecciones demuestra que no hace falta repetir exactamente la misma cortina en una estancia para mantener la unidad. Se puede trabajar con una misma gama cromática y variar el grado de elaboración según la zona. En el tocador, el faldón, el fleco y la galería forrada construyen una ventana más decorativa; en la zona azul, la sencillez del paño deja que la textura del tejido y su color sean suficientes.

Cortinas de terciopelo con galería forrada en el Espacio Schmidt de Casa Decor 2026
Espacio Schmidt por Lemon Studio. Foto: Nacho Uribesalazar

Galerías forradas: el detalle que transforma la cortina

En «La Unidad«, el espacio de Schmidt diseñado por Lemon Studio, las cortinas, también de Gredecor, se confeccionaron con un terciopelo de algodón 100 %, un tejido con cuerpo y una textura que intensifica el color y consigue una caída con mucho peso. En cortinas de estas dimensiones, este tipo de tela ayuda a que los paños mantengan una forma impecable y da a la ventana una presencia mucho más rotunda.

El acabado se cuidó también en los detalles. Las cortinas llevan un galón decorativo de terciopelo bordado, que recorre la confección y rompe la uniformidad de la tela con textura y dibujo. Es un recurso que recupera el gusto por los remates especiales y que puede cambiar por completo una cortina lisa. En este caso, el mismo galón se llevó a las galerías, forradas con la misma tela de las cortinas, de manera que todo el conjunto queda perfectamente rematado.

Espacio Valpaint – Auditorio "Opulus" Casa Decor 2026
Auditorio «Opulus», diseñado por Miguel Muñoz para Valpaint. Foto: Nacho Uribesalazar

Motorizadas

En el auditorio «Opulus«, diseñado por Miguel Muñoz para Valpaint, las cortinas de Gredecor tenían una misión muy concreta: recrear la atmósfera de un teatro y permitir que el espacio cambiara según su uso.

Los grandes paños de terciopelo podían oscurecer completamente el auditorio y se integraron en un sistema de motorización y domótica. De este modo, la apertura y el cierre dejaban de ser una operación manual para formar parte de la propia experiencia del espacio.

La escala obligó a resolver cuestiones técnicas importantes: techos de más de cuatro metros, grandes superficies de tela, precisión en la confección y una instalación perfectamente coordinada con el sistema motorizado. El terciopelo, además de reforzar el carácter escénico, absorbía la luz y contribuía a crear un ambiente más envolvente.

Cortinas de terciopelo en la zona social del auditorio Opulus de Casa Decor 2026
Foto: Nacho Uribesalazar

En la zona social, situada en la misma línea de fachada, el planteamiento era otro. Las cortinas mantenían la continuidad visual con el auditorio, pero aquí vestían las ventanas y tamizaban la entrada de luz natural.

Combinación de estor plegable y cortina estampada en el Espacio PH Collection de Casa Decor 2026
Espacio PH Collection por S de Studio. Foto: Lupe Clemente

Estor y cortina: una pareja que gana terreno

En el espacio de PH Collection, diseñado por S de Studio, el salón-comedor «La vie, chez nous«, la combinación de estor plegable y cortina demostró por qué esta fórmula se ha convertido en una de las opciones más interesantes para vestir una ventana.

El estor controla la luz y proporciona intimidad, mientras que la cortina enmarca la ventana y suma textura y volumen. Además, permite jugar con tejidos distintos: un estor liso y una cortina estampada, dos telas dentro de la misma gama cromática o una una fibra natural con un tejido más sofisticado. Para que el resultado no quede recargado, lo mejor es reservar el estampado protagonista para una sola de las piezas.

En este caso, las cortinas se confeccionaron con el tejido Avant-Garde de Casamance, una mezcla de lino y algodón con bordado de hilo acrílico mate y motivos geométricos de inspiración modernista. Su estampado bicolor y su caída fluida aportaban movimiento sin perder elegancia. Para los estores, se eligió la tela Tramontana Sable de Misia. Sus hilos delicadamente extra gruesos crean contrastes en la fina y mate transparencia de la base de lino y algodón. Disponible en doble ancho, este voile es ideal para creaciones amplias y ligeras.

Cortinas de doble cara en el salón Habiter de Leroy Merlin en Casa Decor 2026
Espacio Leroy Merlin por Devesa & Agenjo. Foto: Amador Toril

Cortinas de doble cara

En el salón-comedor «Habiter«, diseñado por Devesa & Agenjo para Leroy Merlin, las puertas acristaladas se vistieron con una solución de doble cara: una cortina confeccionada con dos telas diferentes. La cara orientada hacia la habitación era lisa, mientras que la que quedaba junto al cristal incorporaba el estampado.

Esta tendencia resulta especialmente adecuada para grandes ventanales o puertas que comunican con terrazas y jardines, donde la cortina puede verse desde distintos ángulos. También es una manera de dar protagonismo a un estampado sin tenerlo permanentemente delante.

Estores de doble capa en la cocina Birdcage de Edelmann Kitchen en Casa Decor 2026
Espacio Edelmann Kitchen por Manuel Espejo. Foto: Nacho Uribesalazar

Estores que suman textura y calidez a la cocina

En la cocina «Birdcage«, diseñada por Manuel Espejo para Edelmann Kitchen, los textiles de Costa Este ayudaron a alejar el ambiente de la imagen fría que a veces asociamos a las cocinas.

Las ventanas se vistieron con una doble capa de estores: por delante, el jacquard Cabliers, de terciopelo y estampado orgánico, marcó el diseño; por detrás, Merina, de textura lanosa y natural, filtraba la luz con su tacto artesanal.

La elección tenía sentido dentro del conjunto, donde las paredes libres de muebles, se entelaron con Sherpa, una tapicería resistente y de gran gramaje inspirada en tejidos artesanales.

Estores en tonos neutros en la cocina Arquitectura del sabor de BAUHAUS en Casa Decor 2026
Espacio BAUHAUS por Mar Gausachs. Foto: Jordi Canosa

Neutros que no pasan de moda

Blancos rotos, cremas, arenas, beis y grises suaves son una apuesta segura para no cargar visualmente una ventana. Además, estos tonos dejan que sea el tejido, con su textura, quien tenga el peso, sin necesidad de recurrir a colores intensos o estampados.

Es lo que ocurre en la cocina «Arquitectura del sabor«, diseñada por Mar Gausachs para BAUHAUS, donde el frente acristalado se vistió con estores en una gama neutra y discreta.

Pero no todo es cuestión de color. Cuando hay un sofá o un banco debajo de la ventana, conviene medir no solo la superficie a cubrir, sino también la altura del mueble para evitar que el tejido quede demasiado bajo o termine interfiriendo en el uso diario. Aquí, el estor se ha colocado de manera que no moleste al sentarse.

Espacio Trae – Cocina "La Cuisine Bourgogne Dorée"
Espacio Trae por Inmaculada Recio. Foto:Nacho Uribesalazar

Rayas para dar un giro a un estor de fibra

Los estores enrollables de esparto, rafia o bambú llevan años utilizándose en las cocinas por su textura y su acabado cálido. Sin embargo, suelen asociarse a ambientes rústicos o mediterráneos, no tanto a interiores de estilo contemporáneo.

En el Espacio Trae, «La Cuisine Bourgogne Dorée«, la interiorista Inmaculada Recio demostró cómo un pequeño cambio puede ampliar sus posibilidades decorativas: combinar la fibra con un tejido de rayas finas. El dibujo le da un aire más elegante y sofisticado, alejándolo de esa imagen tan ligada a lo rústico y haciendo que resulte más fácil integrarlo en cocinas de estilo clásico renovado o con una decoración más cuidada. Una idea sencilla para elevar un estor básico.

Estores de algodón con remates de esparto en Espiral del viento de Casa Decor 2026
Espacio Legado artesano Castilla-La Mancha por Ricardo de la Torre. Foto: Amador Toril para Casa Decor

Acabados artesanales

Las ventanas del salón «Espiral del viento«, de Ricardo de la Torre para Legado Artesano Castilla-La Mancha, se vistieron con unos estores de algodón en acabado natural que incorporaban unos remates de esparto que cruzaban longitudinalmente la tela, obra de la espartera Patricia Ruiz Carmona.

Es una buena opción para quienes prefieren una decoración serena pero quieren evitar que las ventanas queden demasiado planas.

Espacio Nais – Cuarto de baño "Introspective Suite"
Espacio Nais por Estudio Querencia. Foto: Lupe Clemente

El terciopelo cambia de escenario

En Casa Decor 2026, el terciopelo salió de los espacios habituales –salones, comedores y dormitorio– y llegó hasta el baño “Introspectio Suite” que Estudio Querencia diseñó para Nais.

Las interioristas eligieron el tejido Soft Taupe de Ribes & Casals, un terciopelo de poliéster de tacto suave, ligera luminosidad y buena caída, tanto para confeccionar las cortinas, incluida la de la ducha, como para tapizar el sillón que vemos junto al lavabo.

Cuando el techo es tan alto como el de este espacio –unos 4 metros–, colgar la cortina justo sobre el marco de la ventana hace que esta parezca pequeña y descentrada respecto al resto de la pared. La solución es fijar el riel varios centímetros por encima del marco –cuanto más cerca del techo, mejor– y dejar que la tela caiga desde ahí. De este modo, la cortina «estira» visualmente el hueco y equilibra la proporción entre la ventana y la altura de la pared.

Espacio Sircle Collection & Take Point por Nost. Foto: Lupe Clemente / Espacio Bang & Olufsen por Virginia Albuja. Foto: Amador Toril

Cortinas que acompañan y ordenan el espacio

Grandes cortinajes vistieron el vestíbulo diseñado por NOST para Sircle Collection & Take Point, el lobby «Interludio«. En este caso se utilizó Brooks, de Casamance, un satén de doble ancho fabricado con hilo de trama de poliéster reciclado. Su peso favoreció una caída especialmente elegante y permitió crear una entrada envolvente, con la tela como parte activa de la arquitectura interior.

En este caso, las cortinas no cubren ventanas, sino que sirven para marcar recorridos, separar ambientes y dirigir la mirada. Su presencia ayuda a construir una transición entre distintas zonas sin necesidad de levantar tabiques, algo especialmente útil en espacios amplios, vestíbulos o áreas de paso.

Una idea similar apareció en el Espacio Bang & Olufsen, diseñado por Virginia Albuja, donde unas grandes cortinas de terciopelo de Ribes & Casals recibían al visitante desde la entrada. El rojo rubí protagonizaba el acceso, mientras el azul marino enmarcaba el paso hacia el restaurante y la zona de exposición. En ambos casos, la cortina funciona como un recurso escenográfico: aporta color, crea cierta intimidad y convierte el recorrido por el espacio en una experiencia más pausada y envolvente.

Texto: Marta Sanz
Casa Decor
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