Tradición y buenos oficios en el Espacio de Castilla-La Mancha para Casa Decor 2026

Esta es la sexta edición consecutiva que Legado Artesano Castilla-La Mancha participa con un espacio propio en Casa Decor. La firma excelencia de Castilla-La Mancha nace en 2023 de la mano del Gobierno de esta Comunidad Autónoma para la promoción y protección del sector artesano. Un sector que, además de tener un peso importante en la economía, es una pieza fundamental de la riqueza del legado cultural de esta tierra.
En esta edición, Ricardo de la Torre ha diseñado un salón que lleva por nombre «Espiral del viento«. La idea del proyecto nace de la rueda de los molinos de viento, (que Cervantes convirtió junto a Don Quijote en marca Castilla-La Mancha), y de la fuerza que genera su movimiento.
La fuerza centrípeta de la rueda genera un movimiento circular que se aprecia en el recorrido del salón en el que están incluidos los trabajos de hasta catorce artesanos que mantienen vivos y, a la vista del resultado, en plena forma los oficios y técnicas tradicionales.
La intención de este proyecto es, precisamente, en tiempos de la IA, acercar y reconocer el valor del trabajo manual que realizan. Con mucha frecuencia los oficios de estos artesanos se heredan de padres a hijos y los los trabajos acaban siendo parte de la cultura y tradición de los pueblos.
El molino del viento como leitmotiv
El interiorista Ricardo de la Torre se ha inspirado en los molinos para llevar a cabo el proyecto. Así, las aspas y la rueda generan un movimiento ondulante que apreciamos en las molduras del techo y en el suelo, en donde el movimiento del viento está presente a través de las suaves curvas del biombo de madera contrachapado de nogal, obra de los carpinteros Mondema, de Tomelloso, que te recibe al entrar. Y en el techo, una gran rueda de madera de molino realizada por Pedro Marín López, descuelga como si fuera una lámpara.


La planta redonda del espacio y sus paredes curvas se inspiran en la planta típica de un molinos de viento que también está representado en el jarrón de Ohyoko Ceramics, una ceramista que, desde Albacete, realiza todo tipo de piezas como, jarrones, vajillas o incluso pendientes.
En las paredes, unos apliques de vidrio de Luis Machí Gómez representan las aspa de un molino de viento y, la misma referencia , se ha escogido para el diseño de las cortinas. Estas cortinas están bellamente decoradas con remates de esparto que cruzan longitudinalmente el visillo de algodón en acabado natural. Un delicado trabajo obra de la espartera Patricia Ruiz Carmona para este espacio.

Mobiliario artesanal en versión contemporánea
En cuanto a las piezas del mobiliario, son también obras artesanales que reinterpretan los muebles domésticos, pero incluyendo el detalle y el valor de los oficios.
A un lado del biombo se ha creado una zona de estar con un sofá curvo, tapizado en tonos claros, obra de Tapicerías Illarcuris, encargado también de vestir los «window seat» que encontramos a lo largo del recorrido; un sillón de mármol, realizado por el tallista Severiano Sánchez-Alarcos Carrasco y una pieza central plateada con acabado en níquel, obra del broncista Agnelio Serrano Tolmo que tiene vocación de escultura y hace también las veces de mesa de centro.
En un vibrante azul que representa el intenso azul de los cielos de Castilla-La Mancha, nos encontramos con un bargueño, un mueble típico de español reinterpretado para este espacio por el artesano Rubén Fabuel Calvo. Las líneas rectas y minimalistas del mueble dejan a la vista el minucioso trabajo de marquetería de paja Fabuel, que ha empleado miles de ramas de trigo o cebada para su elaboración.

Para completar la zona de estar, el interiorista Ricardo de la Torre ha contado con tres mesitas esmaltadas circulares de Francisco Manuel Nava Sanchez, que, tal y como vemos en la imagen que aparece sobre estas líneas, se han colocado junto al sillón de mármol.

Piezas singulares
Apoyada en otra de las paredes, encontramos una singular consola obra de Javier Bellón. Una pieza llamada «Castilla», que recibe su nombre de la tierra en la que se inspira y de la que forma parte, ya que está compuesta por treinta y seis capas de tierra fina que se compactan, consolidan, lijan y vuelven a aplicar dando lugar al acabado denso y al color natural de esta pieza. La consola es firme pero, a la vez, se mueve al compás del viento castellano. Su remate superior recuerda a las fortalezas de los castillos que pueblan los numerosos y antiguos pueblos castellanos.

Espacio para el ocio mas tradicional de las tierras castellanas
La costumbre y la tradición no se limita a los oficios. La vida tranquila y lenta de los pueblos se complementa con momentos de ocio como el de juntarse a «echar la partida» alrededor de un tapete. La brisca, el cinquillo, el tute o, cualquier excusa para disfrutar del ocio entre amigos, queda representada en esta mesa circular, obra de Pedro Marín López revestida íntegramente por un tapete verde y decorada con bolas de madera haciendo referencia, de nuevo, a la rueda.
Los molinos, los momentos compartidos, la conexión con la tierra y el arte de los oficios representadas en una mesa que se acompaña de una silla ligera y elegante de metal y asiento trenzado en cuero, realizada por la metalista Alba María Ángeles Delgado, de Argamasilla.

La gama cromática de Castilla-La Mancha son los colores protagonistas del salón
Los tonos dorados, naranjas y rojos de los atardeceres de Castilla-La Mancha, así como el marrón de sus tierras de labranza, predominan en este salón.
El suelo del espacio contiene todos estos tonos en los diseños de las piezas cerámicas, obra de Gustavo el Pino Rueda, de Talavera de la Reina, que se van combinando generando ritmo y suman color al salón. Igual que los jarrones, realizados por Hermanos Peño, que decoran las hornacinas de las paredes.

Mecanismos, de Jung.
El toque de modernidad
Del control de la iluminación y de los mecanismos de este salón tan manchego se ha encargado Jung. Sus piezas reinterpretan con su diseño la tradición y el clasicismo, conceptos ambos que se alinean con el espíritu de este salón.
Fotos: Amador Toril y Nacho Uribesalazar


