Muebles

Lecciones de PersonalK y Marta Ureta para diseñar y organizar la librería del salón

11 / 08 / 2026
Pilar Alberola y Lucía González-Orús, de PersonalK
Fotos: Juan Martín para Casa Decor

Hace tan solo una semana repasábamos algunas de las librerías que se han diseñado ex profeso para Casa Decor: piezas pensadas a medida para un espacio concreto y que, casi siempre, acaban dando ideas muy trasladables a una casa real. En la pasada edición 2026, dos de esos espacios giraron por completo en torno al mismo mueble, pero desde puntos de partida opuestos. Pilar Alberola y Lucía González-Orús, de PersonalK, firmaron para Neolith una biblioteca pensada como sistema modular. Marta Ureta, responsable de estilismo y ambientación de El Corte Inglés, levantó junto a Decor Studio una estructura de casi seis metros en pleno salón de columnas clásicas y vidrieras.

Hablamos con ellas para que nos cuenten el proceso creativo con más detalle y sus mejores ideas para diseñar, ordenar y decorar una librería.

La librería diseñada por PersonalK para el Espacio Neolith de Casa Decor 2026 recibió la 1ª Mención de Honor en los Premios Casa Decor al Mejor Diseño Original de Profesional.
La librería diseñada por PersonalK para el Espacio Neolith de Casa Decor 2026 recibió la 1ª Mención de Honor en los Premios Casa Decor al Mejor Diseño Original de Profesional. Fotos: Nacho Uribesalazar

PersonalK: una biblioteca que juega con la distancia

El punto de partida de PersonalK no fue estético, sino técnico. «Buscábamos la forma de mostrar los paneles de Neolith en gran formato aplicados a mueble. Este condicionante fue el punto de partida, no podía ser trasera, no podía ser elemento vertical perpendicular a la pared. Entonces surgió la idea de la inclinación a 45 grados, ya que así podíamos exponer el material de forma prioritaria«, explican Pilar Alberola y Lucía González-Orús. De ahí nace la gran seña de identidad del proyecto para Neolih «Entre superficies y palabras«: una solución que permite que el material quede en primer plano en vez de quedar oculto detrás de las estanterías.

El otro hallazgo tiene que ver con el punto de vista de quien recorre el espacio: a medida que el visitante recorría el salón, la librería cambiaba de aspecto. Desde algunos ángulos predominaban los libros; desde otros, estos prácticamente desaparecían para dejar que los grandes paneles cobraran protagonismo. Las diseñadoras lo explican como una respuesta a un problema muy habitual en las casas: «Vemos que las librerías en muchas casas desaparecen porque el contenido no suele ser bonito en el ideal de ciertas tendencias de decoración. Con este sistema podemos mantener las librerías en estancias principales, pero sin que sean tan protagonistas: según el punto de vista se elimina mucho ruido visual y permite que otros materiales decorativos cobren protagonismo«.

El sistema, además, se monta y se desmonta con facilidad, algo que para PersonalK responde a una forma de entender el diseño de interiores a largo plazo: «Desde el estudio somos conscientes de que las casas evolucionan y que deben estar preparadas para que los cambios sean fáciles y que los muebles perduren en el tiempo. Diseñamos siempre desde esta premisa: un buen diseño debe enamorar atemporalmente y debemos querer que nos acompañe durante muchos años».

Espacio El Corte Inglés, diseñado por Decor Studio con Marta Ureta en Casa Decor 2026
Espacio El Corte Inglés, diseñado por Decor Studio con Marta Ureta en Casa Decor 2026. Foto: Nacho Uribesalazar

Marta Ureta: una apuesta vertical y monumental

A la hora de diseñar el salón «Cultura y diseño» para El Corte Inglés, Marta Ureta y Decor Studio decidieron que la librería sería el elemento que organizaría el salón.

El espacio presentaba un escenario espectacular, con columnas clásicas, vidrieras y techos altísimos. En vez de buscar un mueble que respetara ese lenguaje, optaron por ir a la contra: «Tenía claro que había que romper. Apostábamos por un espacio muy contemporáneo y me gustaba el contraste del metal negro con el clasicismo de la arquitectura del espacio«, cuenta. La pieza se levantó módulo a módulo hasta rozar los seis metros, y el montaje dio para una anécdota que ella misma recuerda entre risas: «Tuvimos que montarla con un andamio, ¡fue increíble!«.

La referencia de partida fue Murray, la librería de metal negro de El Corte Inglés Home, aunque a esta escala hubo que reinventar prácticamente todas las medidas: «Simplemente modificamos la altura, las medidas. Nuestra librería Murray en metal negro es ligera y contemporánea, a la vez que muy versátil: puedes colocarla en la cocina, en un pasillo, en cualquier espacio, y lo hace más cool«, explica.

Sobre la selección de libros y piezas que ocupan los huecos de la estructura, Ureta añade: «La selección fue bastante estudiada. Me gusta estar rodeada de libros bonitos, son piezas de culto para mí: arquitectura, fotografía, decoración y estilo de vida, en colores potentes, y cómo no, nuestro libro Decora«.

El truco de composición que propone para que una estructura tan vertical no acabe sobrecargada es sencillo: «Me encanta meter libros en horizontal, sirven de base para una pieza bonita de decoración. Pocos y bien elegidos, que predomine el efecto jaula«, resume.

Foto: Nacho Uribesalazar

¿La librería debe llamar la atención o pasar desapercibida?

Las dos propuestas diseñadas para Casa Decor 2026 parten de planteamientos muy distintos, pero curiosamente llegan a una misma conclusión: no existe una única forma correcta de diseñar una librería.

Para PersonalK, la decisión depende del tamaño de la estancia, del conjunto de la decoración y, sobre todo, de quienes viven en la casa. «Las librerías suelen definir mucho los gustos y el carácter de los habitantes de las casas; personas lectoras, coleccionistas de objetos o acumuladores de tesoros personales que prefieren tener sus recuerdos a la vista«, añaden.

En el caso de Marta Ureta, la respuesta estaba en el propio proyecto. La gran estructura de metal negro se concibió como el eje del espacio y el resto de los elementos se pensaron para reforzar esa idea. «Mi intención era que todo hablara el mismo lenguaje«, explica.

Espacio El Corte Inglés – Salón-biblioteca "Cultura y diseño"
Foto: Nacho Uribesalazar

Cómo ordenar una librería para que resulte equilibrada

Una vez diseñado el mueble, llega la parte que más dudas genera: decidir qué colocar y cómo hacerlo. Las redes sociales han puesto de moda ordenar los libros por colores, pero ninguna de las interioristas cree que sea la mejor fórmula para una biblioteca que realmente se utiliza.

«La colocación es muy personal, pero el color o el tamaño no pueden determinar el orden. Lo recomendable es organizarlos por temática y colecciones. Una vivienda no es una exposición y tiene que ser posible encontrar un libro con cierta facilidad«, explican desde PersonalK.

Marta comparte esa idea, aunque la aborda desde un punto de vista más emocional. Para ella, una librería debe hablar de quienes viven en la casa. «Es importante rodearte de los libros que han vivido contigo o que son un referente para ti«, explica. Desde un punto de vista decorativo, eso sí, aconseja seleccionar algunos volúmenes con cubiertas o lomos especialmente atractivos y no intentar exponer toda la colección a la vez.

Una vez decididos los libros, llega el turno de los objetos decorativos. Aquí ambas coinciden de nuevo: conviene seleccionar mucho antes de colocar. Desde PersonalK advierten de un error muy frecuente: «Los libros suelen quedar bien, dan color y movimiento. El problema suele llegar con objetos y recuerdos poco seleccionados, demasiadas fotografías o recuerdos infantiles«.

Para evitar esa sensación de desorden, recomiendan prestar atención a la coherencia visual y también a la escala. «Es importante que los objetos guarden algún tipo de coherencia visual entre ellos para poder organizarlos por similitudes; eso ayudará a la armonía del conjunto. El tamaño también es importante: los objetos muy pequeños crean más ruido visual que los de tamaño medio o grande», señalan.

Marta Ureta lo resume de una forma mucho más contundente: «Llenarla de objetos diferentes, como si fuera un expositor, me espanta«. Su propuesta pasa por dejar respirar las baldas, alternar libros colocados en vertical y en horizontal y utilizar estos últimos como base para destacar una pieza decorativa. «Pocos y bien elegidos«, resume.

Las interioristas de PersonalK recuerdan, además, que una librería nunca se termina de decorar. «Combinar objetos y libros es un ejercicio de paciencia y de recomponer cada vez que se incorpora algo nuevo«, aseguran. Incluso las plantas, tan habituales en muchas estanterías, ellas prefieren reservarlas para otros rincones de la casa.

Texto: Marta Sanz
Casa Decor
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